5 POSTALES 2003Y ahora esta luna que es como una mancha huesuda
tras la vidriera empañada de los edificios radioactivos
(a ratos en fuga celeste
por el crespo llanto de perros sin cobijo;
casi siempre alzada
por quién sabe qué destino).
La historia de los tiempos en su faz
como las huellas digitales en nuestras manos.
Y el tesoro de Atahualpa arrastrado por los conquistadores
aún se puede contemplar en sus cicatrices,
como en un vasto lago de aguas imperturbables.
Pero tú y yo también nos reflejamos en ella,
sólo que en la cara que nadie ve, amor mío.
***
Nos saludamos,
eso es todo;
vivimos en el desencuentro.
Pero no te preocupes:
Vida y Muerte tampoco se encuentran
y sus saludos son siempre
bailes de larga distancia.
***
Noches de cocktails en Potosí,
de lujosos salones con alfombras de Persia
y de porcelana China recién pulida en cada rincón.
Noches festivas de damas con sus sedas de Granada
o Flandes o Calabria,
que chismorrean con un whisky en la mano derecha
frente a la envidia del ojo ajeno.
Noches de reuniones de las secretas amantes de los patrones,
luciendo sus modernos sombreros de París o Londres
(y sus diamantes y joyas de Ceylán o Panamá
brillan en la sala como las luces titilantes
de los aviones en las noches de la modernidad).
Noches de risas, máscaras, y despilfarros en Potosí.
Y un Indio que es sacado en andas de la fiesta
que grita “AQUÍ LA LIBERTAD NO EXISTE, LADRONES”,
y es pisoteado, bajo la luna llena, por los guardias armados
a la salida del salón.
Así hube de sentirme yo también
la noche que decidiste sacarme a patadas de tu corazón,
bajo la misma luna llena de hace cinco siglos.
***
(Postal Para Leslie)Ésta es la guerra nocturna de la ciudad.
Pero sus armas no son químicas ni psicológicas
sino melancólicas:
los alumbrados públicos en el asfalto del alma
y los avisos de neón que prenden de los edificios céntricos
(PHILLIPS MC DONALD’S PEPSI
JF SAMSUNG
parpadean en la náusea de nuestras pupilas).
Pero también las luces de los automóviles enloquecidos
y la de las torres de telecomunicaciones
como fresas en un pastel de crema rancio lleno de hormigas.
Los edificios que brillan con polillas y termitas capturadas
y con mujeres que se desnudan para hacernos saber que el placer y tristeza existen.
Y un avión de LAN CHILE tartamudeando a lo lejos en el cielo
nos mira como un montón de brazas y cenizas.
Y el tirano en su casa de la Dehesa
embalsamado en su silla de ruedas frente al televisor,
soñando sus sórdidas pesadillas de cadáveres vengativos
(ex General de las FF.A.A.
ex Presidente de la República
ex Senador Vitalicio
pero DICTADOR POR SIEMPRE).
Oh, Sol sepultado en qué tumba?
(Supay iluminando el Hades con su baño de vida
como hace más de quinientos años
lo imaginaron en el Imperio de las Cuatro Regiones).
Entonces, mujercita, ya sabes:
aquí estamos como tú fuera de Santiago;
o, lo que es peor,
como Santiago sin ti.
***
Entre tanto borracho cantarín y pesaroso;
entre tanta pareja y tanto niño corriendo
-endulzados coleccionando sus hormigas-,
ya no logramos vernos.
Nos hemos perdido por un rato desde no sé cuándo
y nuestra casa ha sido borrada de todo mapa.
PostMortem, Texto